ropa compresiva

Las prendas compresivas son un gran avance dentro del rendimiento en el campo deportivo, siendo éstas un gran aliado para nuestra práctica deportiva; el antes, durante y después, la recuperación post-entrenamiento, la propia competición, prevenir lesiones, cómo y cuando saber utilizarlas es la verdadera cuestión. Pero cuidado con caer en la falsa creencia de que al ponernos ropa compresiva aumentará nuestro rendimiento de forma inmediata, o que nuestros resultados a nivel competitivo van a mejorar…

 

Están muy de moda si, vemos que los mejores deportistas las utilizan, y nosotros, ¿porqué no?. Numerosas son las marcas que están en el mercado,  (Compressport, Nike, Salomon, Adidas, Sural, Under Armour, 2XU, WAA, X-BIONIC, etc.) pero ¿conocemos realmente qué nos aportan y si verdaderamente “funcionan”?

 

Desde hace más de 50 años las prendas compresivas se inventaron en el campo de la medicina para mejorar la recuperación de tejidos musculares y la circulación sanguínea en los postoperatorios de pacientes.

Igualmente muchos de nosotros hemos escuchado alguna vez que son buenas para estimular la circulación de esas piernas cansadas fruto del trabajo de largas horas de pié.

Es a principios de los años 90´ donde se empezó a incorporar este tipo de prendas al terreno deportivo, en concreto en disciplinas de velocidad y fuerza, tipo atletismo o gimnasia. Hago aquí una pequeña aclaración: ropa compresiva existe tanto para el tren superior como para el tren inferior, pero ya sea correr, nadar, pedalear, lanzamiento de jabalina, salto de longitud, boxeo, tenis, balonmano, y mil deportes más, el patrón principal de movimiento donde recaen prácticamente todos nuestros desplazamientos, reside en el tren inferior, nuestras piernas, por lo que no quiero referirme únicamente a ropa de compresión y correr, quiero referirme a ropa compresiva y sus utilidades, ya sea en la disciplina deportiva que sea, pero guardando siempre un patrón, que es nuestro tren inferior, donde más vamos a ver la utilización de este tipo de prendas.

 

Es imposible salir a correr o incluso ir a una carrera, y no cruzarnos con alguien que lleva medias compresivas, mallas, o incluso mono completo a veces, como en triatlón. Queremos buscar el mayor rendimiento posible a nuestras capacidades, apoyarnos quizá de este tipo de prendas, sin olvidarnos que el primer factor a tener en cuenta en nuestro rendimiento será nuestro entrenamiento y cómo llegamos a nivel físico el día de la competición.

Fácil será echar la culpa a la ropa compresiva, “no me va muy bien”, ó “no he ido cómodo” … para excusarnos de nuestro resultado.

La raqueta de tenis no tiene la culpa de fallar, eres tu quien fallas, y para no fallar o al menos fallar lo menos posible, habrá que entrenar más. Aquí es lo mismo: ropa compresiva no es igual a “voy a romper el crono hoy” , o como he dicho al principio, nuestro nivel vaya a mejorar de inmediato.

 

En mi opinión creo que debemos centrarnos en dos aspectos: la mejora del rendimiento y acelerar el proceso de recuperación después de los entrenamientos.

 

Rendimiento deportivo

 

¿Es difícil determinar si nuestro rendimiento mejora? Nuestro rendimiento acaba respondiendo a lo que estamos entrenados y nuestra capacidad en umbrales aeróbicos y anaeróbicos… es difícil de determinar si, pero las investigaciones concluyen que la presión que ejerce las prendas, favorece la circulación de la sangre durante el ejercicio hasta un 40%, incluso reduciendo la fatiga, el efecto onda/vibraciones de la musculatura al ejercitarse y al impactarse, lo que reduce también significativamente el riesgo de padecer lesiones… en definitiva implican una mejora en la eficacia de nuestros músculos. O incluso favoreciendo nuestra postura, por ejemplo al correr, aportando estabilidad y firmeza extra consiguiendo movimientos más estables y eficientes.

 

El estudio realizado por Varela-Sanz y colaboradores en 2011, centrado en la eficiencia de las medias compresivas aportan que:

 

      1. En un test de 10km (carrera), llevado a la extenuación (105% de la marca) se demostraba una mejora significativa del % FCMax (menor frecuencia usándolas), así como una tendencia a alcanzar un menor consumo de oxígeno y una mejora en el tiempo límite de un 13%.
      1. Con las medias, 12 atletas entrenados, aguantaron 50 segundos más que sin ellas en una prueba que ronda los 6 minutos.
      1. Podemos argumentar que las medias de compresión si pueden mejorar nuestro rendimiento en competición, ya sea retrasando de la fatiga muscular o través de un menor estrés cardíaco.

 

Aún así, los mecanismos fisiológicos por los cuales estas prendas pueden mejorar el rendimiento todavía no se han desvelado por completo.

Hablamos en deportistas altamente entrenados claro, un sujeto que pasa del sedentarismo a un plan de entrenamiento, las mejoras son evidentes y espectaculares. A medida que va pasando el tiempo, las mejoras son más reducidas, entre un 2% y 5%.

Recuperación muscular

 

En términos de recuperación hay evidencias sobre el uso de las prendas compresivas; los resultados por la compresión de igual modo que en la medicina, afecta positivamente a la recuperación de la membrana celular dañada después del entrenamiento, además de alterar positivamente la respuesta inflamatoria de los músculos trabajados (en la carrera mayormente fruto del impacto). Esa compresión en reposo hace que la sensación de tener las piernas “doloridas” vaya a menos, reduciendo los síntomas (resentimiento muscular 24h después del ejercicio).

 

Estudios demuestran que con prendas compresivas existe una recuperación más rápida de lactato después de entrenamientos muy intensos. Esa presión-oxigenación hace que la musculatura inicie procesos de “desinflamación”. Por ello, tendremos una recuperación más rápida o más eficiente y así poder mantener cargas y volúmenes de entrenamiento mayores, de más calidad, previniendo así el exceso de fatiga y el sobre entrenamiento muscular.

 

Y cómo no, la ayuda de nuestro fisioterapeuta/osteópata de confianza, o diferentes herramientas como la crioterapia o la electroestimulación serán muy útiles para una mayor recuperación y poder así afrontar los días siguientes de entrenamiento intenso… todo ayuda.

Beneficios de la ropa compresiva

 

      1. Minimizan el impacto y la vibración muscular a la que se ve sometida.
      2. Previenen molestias, sobre cargas y lesiones.
      3. Mantienen constante la temperatura de los músculos.
      4. Cuidan nuestra piel del sol.
      5. Mejoran y aceleran la recuperación de los músculos después del ejercicio.
      6. Facilitan la circulación y oxigenación de la sangre.
      7. Mejoran el drenaje de las toxinas acumuladas.
      8. Transpirables y cómodas.
      9. Reducen la sensación de fatiga muscular y aumentan la resistencia.
      10. Reducen la aparición de ampollas y rozaduras.
      11. Ayudan a mejorar la estabilidad y postura.
      12. etc.

Conclusiones finales

 

Si 100% a la ropa compresiva, por lo menos para mi. Al igual que otros aspectos deportivos como la flexibilidad, fuerza, nutrición, etc. la ropa compresiva debemos saber utilizarla y sobre todo cuándo utilizarla.

Mejoras o no en el rendimiento te lo va a dar tu preparación y tu entrenamiento. A partir de aquí podemos añadir “ciertas ayudas” ajenas a nosotros para intentar mejorar procesos de recuperación y rendimiento.