Después de 80 kilómetros y 6.500 metros de desnivel positivo acumulado, ¡objetivo conseguido! Y doblemente contento; FINISHER ULTRA TRAIL CANFRANC-CANFRANC 80 km y por fin después de todo este año, los tan ansiados 15 puntos para la Ultra Trail du Mont Blanc, ¡ya están conmigo!

Después de mi última prueba allá por el mes de Junio en Italia en Los Dolomitas, sólo me quedaban 5 puntos en una prueba para conseguir los 15 que te piden; decidí centrarme en Madrid Ultra Trail de 110 km. Una prueba que conocía al milímetro ya que discurriría por toda la sierra de Madrid, lugar donde entreno trail running, es decir, más favorable que ésta imposible…me conocía cada kilómetro, cada subida, las bajadas, los tiempos que más o menos podría tardar…y de repente, veintitrés días antes de la prueba la suspenden por “problemas de organización”.

Rápido, calendario en mano, ver qué prueba quedaba en el calendario nacional que dieran 5 puntos y que, sobre todo, tuvieran inscripciones abiertas…era el mes de Septiembre y estaba ya casi todo cerrado a la hora de inscribirte a una prueba.

Cualquiera me valía, daba igual dónde, y encontré ésta que daban los puntos que necesitaba. No quería dejarlo para otro año…después de haber estado todo el verano entrenando…así que inscrito.

Y sorpresa la mía, Ultra Trail Canfranc – Canfranc, catalogada la prueba más dura del calendario nacional de trail running, o por lo menos de las más duras…pues nada, qué se le va a hacer, ¡a por ello!

Durante este verano de duros entrenamientos, algo no iba bien en mi pie izquierdo y en concreto en uno de los apoyos…molestia, más molestia…decidí hacerme una resonancia. El resultado, el que esperaba…había algo sí, pero importante: fractura por estrés de los huesos sesamoideos del pie izquierdo.

La sensación es la siguiente: mientras que corres, cada vez que apoyaba mi pie izquierdo en el suelo, es como si estuvieras corriendo sobre un clavo que tienes metido profundamente en el pie y cada paso, cada zancada es un dolor insoportable hasta tal punto que, en una hora de carrera continua tenía que parar al menos cuatro veces para “relajar” el apoyo…de los entrenamientos por montaña mejor no contar nada porque más pendiente que de entrenar, era ir entrenando más pendiente de no pisar una piedra lo más grande o pequeña que fuera porque el dolor era…eléctrico, insoportable.

Valorando y sintiendo que el dolor iba a más cada vez que entrenaba, decidí jugármela y continuar; había puesto como objetivo este 2016 conseguir los puntos para Mont Blanc, sabía que tenía que parar y recuperar la fractura, sólo con el reposo y tratamiento sanaría, pero…mis intenciones eran otras bien distintas: costara lo que me costara, iba a terminar esa prueba, conseguir los puntos y ya después en el periodo de descanso antes de empezar la siguiente temporada, tendría tiempo suficiente para recuperarme y que la fractura se cerrara.

Vi el tiempo que te daban para finalizar la prueba; no me preocupaba echar las horas que fueran necesarias, “no tenía prisa”, era cuestión de paciencia, mucho trabajo de bastones durante la prueba, fuerza y mentalidad, ahora sí, más fuerte que nunca…armado de valor, y mentalizado al respecto me fui a los Pirineos.

Fue un auténtico infierno de prueba, no había montañas que subir…eran auténticas paredes que te dejaban fundido y encima desde las 20.30h hasta las 07.30h de noche…frio, niebla, de todo.

En el km 12 partí uno de mis bastones, menos mal que encontré a unos chicos que amablemente me dejaron los suyos para continuar. Aquí sin bastones estas muerto. Una locura de prueba catalogada la más dura del panorama nacional en lo que se refiere al trail running, sin duda.

¿Abandonos? El 80% del recorrido lo compartíamos con la carrera de 103 km y 8.868 metros de desnivel positivo acumulado, ellos eran unos 100 inscritos, creo que terminaron ni 40. Nosotros de unos 60 o algo más, acabamos alrededor de 30.

Una idea; km 26 y ya llevábamos unos 2.600+ acumulados ¡en apenas 26km!…te dejan fundido, muy fundido. Correr aquí es complicado, el 80/90% de la prueba se hace andando y tirar pa´ arriba, más arriba, un poco más…no acaba nunca.

La noche larga, muy larga. Tuve un momento de crisis en el km 50 y mareado, un poco sin sentido hasta que enderezas el rumbo y piensas en llegar un poco más. Hacer 10/14 km eran interminable. Llega un momento que tu cuerpo no acepta comer nada, ni sandía, melón, alimentos que son apetecibles…lo aborreces.

Para venir a estas pruebas aquí en Los Pirineos tienes que entrenar mucho aquí. La gente de aquí de Pirineos…vaya máquinas. Gente dura y acostumbrada a estos perfiles y gigantes de la montaña. Cresteando por cimas donde si das un paso en falso… tienes una caída que ni la cuentas. Pasos donde tuvieron que poner cuerdas para poder acceder…paciencia, mucha paciencia y cabeza, mucha cabeza.

La fractura que traía en la planta del pie, la llevaba más o menos con garantías: una cosa positiva saqué de esta prueba que al correr prácticamente nada por los perfiles, solo en las bajadas, y andar, mucho andar con los bastones hacia arriba, iba resentido si pero soportable.
El paisaje aquí es muy bonito, una preciosidad los Pirineos.
La prueba tiene un desgaste físico y mental brutal. Llegaba un momento que solo había que seguir escuchar a tu cuerpo lo que te pide en cada momento; fue realmente duro he de reconocerlo…Para mí, de las pruebas que he hecho de un día, muy dura y exigente.

Logré llegar en 26 horas y 30 minutos de las 27 horas y 30 minutos que otorgaba la organización para terminarla…

Así que caminando hacia el hotel donde me alojaba, con lágrimas de emoción y del esfuerzo, pensando miles de cosas por momentos pude decirme:

 

-MARATHON DES SABLES 6 puntos
-DOLOMITI EXTREME TRAIL 4 puntos
-ULTRA TRAIL CANFRANC-CANFRANC 5 puntos

 

¡Objetivo del 2016 cumplido! Los 15 puntos para optar a la Ultra Trail du Mont Blanc estaban en mi poder. Ahora solo tocaba regresar a casa, y ponerme manos a la obra para recuperarme al 100% y esperar al sorteo.

 

Finisher ULTRA TRAIL CANFRANC – CANFRANC 2016