TÉCNICA DE CARRERA

La técnica de carrera es uno de los aspectos fundamentales a trabajar dentro del entrenamiento de todo corredor, independientemente del nivel que se tenga; aunque es algo desconocido o que simplemente no prestemos atención a este tipo de ejercicios, incluir un buena base de técnica de carrera en nuestra planificación nos aportará numerosas ventajas tanto a nivel de rendimiento como de salud.

 

Correr tiene una técnica específica. Evidentemente no todos corremos igual, ni tampoco un velocista ni un medio fondista tendrán la misma técnica, pero en ambos casos, los ejercicios de técnica de carrera nos ayudará a mejorar nuestra eficiencia y economía en carrera.

 

La técnica de carrera tiene un claro objetivo: conseguir un gesto económico y eficaz a la hora de correr donde las fuerzas se aplican de la manera más correcta para correr de una manera más óptima.

Buscamos la alineación corporal para que nuestro centro de masas esté colocado en el lugar adecuado, y que los segmentos corporales puedan moverse con la amplitud y fluidez necesaria.

 

Otro aspecto importante es la compactación corporal, es decir, tenemos que ser  un “bloque” ajustado y compensado para que las fuerzas que se producen de reacción en nuestro cuerpo no se disipen.

No debemos confundir el término compacto con el término rigidez, ya que debemos aprovechar la energía elástica que nos proporcionan nuestros tejidos y que nos ayuden en la impulsión y amortiguación.

Sin olvidarnos de la fluidez y la relajación en nuestra “expresión corporal” a la hora de correr; para eso, nuestra técnica debe de fluir de manera natural y no parecer auténticos “troncos” a la hora de correr.

 

Los movimientos de los segmentos corporales son los aspectos más importantes a tener en cuenta: el pie, la pierna, los brazos…son los que se mueven cíclicamente, siguen trayectorias adecuadas y aplican la fuerza tanto en la dirección correcta como en la magnitud óptima.

 

GESTO TÉCNICO ÓPTIMO

 

Siempre buscamos un apoyo que tienda al ante pié, ya que nuestros pies están diseñados para ser los amortiguadores y aprovechar esa energía para hacer una carrera más eficiente.

Pero como sabemos, no todos somos iguales, y en este caso, no todos corremos de la misma manera; las patologías y características morfológicas serán el predominante en la diferencia de “maneras de correr” de los sujetos.

Un alto peso, diferentes maneras de apoyos del pié, déficit de fuerza, morfología del corredor,  etc… pueden provocar ciertas lesiones; en estos casos, no convendría cambiar nuestra técnica, ya que podría ser incluso hasta contraproducente en relación a las posibles lesiones.

Pero en un principio, siendo ortodoxos, sería un apoyo de ante pié.

La clave: si nuestros segmentos corporales van correctamente alineados y las articulaciones trabajan en los planos y en los ángulos correctos y todo marcha respecto a los patrones óptimos, no sólo es un gesto más seguro, sino que es un gesto más eficiente porque se aprovechan todas las energías correctamente, se distribuyen las fuerzas y las tensiones correctamente por todo nuestro cuerpo y digamos que estamos corriendo con seguridad, que es lo  mismo, minimizando el riesgo de lesión, aprovechando el máximo la energía y por tanto, obteniendo mayor rendimiento deportivo.

 

FACTORES QUE DEPENDEN DE LA TÉCNICA UTILIZADA

 

  • FACTOR ANTROPOMÉTRICO: determinan en cierta medida la técnica, aunque la técnica de carrera, al ser un movimiento cíclico y un gesto natural, varía poco entre los corredores. Estructuralmente hablando, no es lo mismo un corredor que mida 1´90 cm y tenga una relación entre longitud de pierna y talla muy alta, de otro que pueda tener un índice de masa corporal más alto y tener la relación entre piernas y tronco más baja.
  • FUERZA Y CAPACIDAD ELÁSTICA: sobre todo en los miembros inferiores y en la articulación del tobillo junto al tendón de Aquiles, principal protagonista en la carrera. El que tiene “buen tobillo”, llamado pié reactivo, y por consiguiente una buena estructura del tendón de Aquiles y gemelos, puede llevar una técnica de carrera muy elegante a la vista al desplazarse mucho con un solo apoyo. En cambio el que tenga menos capacidad en este aspecto deberá emplear otros parámetros como aumentar su frecuencia de zancada por ejemplo.

ESTRATEGIAS PARA CAMBIAR NUESTRA TÉCNICA

 

La forma de correr de cada persona es un gesto natural y automatizado, es decir, nadie piensa en cómo mover un brazo adelante y el otro hacia detrás, ni poner un pié y después el otro… nos sale por sí mismos.

Cambiar la “naturalidad” es mucho más complejo que cambiar gestos más artificiales o aprendidos de otra manera.

Lo primero es concienciarse del gesto que se está haciendo mal, que exista una concienciación además de los propios segmentos corporales y de la propia imagen corporal y desde ahí, empezar a trabajar desde una manera más analítica incluso realizando el gesto en estático sin apoyos, por ejemplo, si buscamos ampliar un poco el gesto de la pierna libre, se puede hacer apoyado en una valla viendo los gestos sin desplazarse.

En una palabra; elaborar diferentes ejercicios para mecanizarlos y que nos lleven irremediablemente a realizar el gesto correctamente.

No nos olvidemos que para mejorar hay que practicar, es decir, entrenando conseguiremos los resultados; apoyarnos de nuestros entrenadores y sus conocimientos para que podamos corregir los gestos incorrectos y sacar el mayor beneficio y rendimiento a nuestra carrera.

En este proceso de aprendizaje debemos de darnos un tiempo para que todo se vaya automatizando para concienciarnos de lo que estamos buscando, el entrenamiento analítico y los ejercicios específicos aplicados a la carrera darán sus frutos con constancia y esfuerzo.

En mi opinión, el camino correcto es tener a una persona, la figura del entrenador por ejemplo, quien te observe, te corrija y te pueda dar una serie de pautas para la mejor de tu técnica de carrera: en la observación está la clave del éxito.

 

BENEFICIOS DE LA TÉCNICA DE CARRERA

 

  • REDUCE EL RIESGO DE LESIONES: minimizar y disminuir el impacto que reciben nuestras articulaciones y más concretamente minimizar la fuerza de impacto vertical al contactar nuestro pie en el suelo, por lo que si minimizamos el impacto y además hacemos que el tiempo de impacto sea menor, minimizamos el riesgo de padecer lesiones.
  • MAYOR EFICACIA EN NUESTROS MOVIMIENTOS: cuanto más grande sea el parecido de nuestros movimientos al correr al modelo ideal, todas nuestras estructuras, como por ejemplo las articulaciones y las distintas cadenas musculares, trabajaran de manera más eficiente y eficaz.
  • RETRASO DE LA FATIGA MUSCULAR: si todo nuestro cuerpo trabaja de manera eficaz nos cansaremos más tarde y por el contrario, si trabajamos con una mala técnica de carrera lo normal será que la fatiga nos aparezca mucho antes, que a su vez influenciará en nuestro rendimiento.
  • MEJORAR EL RENDIMIENTO DEPORTIVO: si aparece la fatiga de una manera precipitada o antes de lo esperado, el rendimiento no será el que cabría de esperar, ya que sin esa fatiga, todo nuestro cuerpo respondería mejor y durante más tiempo al esfuerzo que tuvieramos que realizar.
  • NUESTRA POSTURA AL CORRER: correr bien con una buena técnica requiere de una posición correcta de todo nuestro cuerpo por lo que tendremos que valorar con una serie de estudios biomecánicos o con la propia observación, si corremos dando saltos, posición de brazos y manos, nuestras piernas y pies, etc.

 

CONCLUSIONES FINALES

 

Uno de los pilares fundamentales en los que se basa la carrera es la fuerza, la resistencia y la economía de carrera; trabajar la economía de carrera nos hará correr más rápido con menos esfuerzo, con elegancia en el que todo nuestro cuerpo se destine a desplazarnos hacia delante sin desperdiciar energía, ya que nuestra querida amiga, “la fatiga”, hará acto de presencia tarde o temprano.

Todo con dedicación y entrenamiento es mejorable; ser elegantes corriendo y tener eficacia en nuestra carrera o movimientos será un papel importante a trabajar por parte del corredor.